miércoles, 8 de junio de 2011

El Principito, el zorro y la Terapia Familiar con niños

La visita de Martha Edwards, docente del Instituto Ackerman de Nueva York, nos dio la oportunidad de poner una vez más la mirada en el trabajo con niños en la Terapia Familiar. Un gusto y muchas emociones al conocer y reconocer las innumerables posibilidades que da el juego para yudar a las familias a salir adelante.

".. Sólo se conoce lo que uno domestica – dijo el zorro. – Los hombres ya no tienen más tiempo de conocer nada. Compran cosas ya hechas a los comerciantes. Pero como no existen comerciantes de amigos, los hombr
es no tienen más amigos. Si quieres un amigo, domestícame!
- Qué hay que hacer? – dijo el principito.
- Hay que ser
muy paciente – respondió el zorro. – Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
Al día siguiente el principito regresó.
- Hubiese sido mejor regresar a la misma hora – dijo el zorro. – Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres comenzaré a estar feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. Al llegar las cuatro, me agitaré y me inquietaré; descubriré el precio
de la felicidad ! Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Es bueno que haya ritos.
-¿ Qué es un rito ? – dijo el principito.

Un rito es comenzar este taller haciendo una síntesis de lo que nuestros docentes invitados nos dejaron el día anterior. Una síntesis que en realidad, es una buena excusa para esperar a quienes tienen dificultades para estar desde el inicio de la actividad y una manera de contarle, en este caso a Martha, algo de lo que ha surgido a partir de
sus palabras o de sus imágenes.

Yo no había pensado antes que el zorro sabía de apego…sabía que éste se construía de a poco, lentamente, que hay que ser paciente…probablemente entendía también que el exceso de ansiedad o confundir este proceso con una experiencia educativa no produciría cercanía. Que para el buen apego, para domesticar a otro, el lenguaje podría llegar a ser un obstáculo.

El zorro no necesitó de un terapeuta para domesticar al Principito, pero hay a quienes aún queriendo , esto les resulta trabajoso y no lo logran si no es con ayuda. Entonces aparecemos nosotros, los terapeutas familiares, para traducir a los padres de un modo que a ellos les resulte entendible lo que están sintiendo sus hijos y así, favorecer la conexión entre ellos. ¿puedes decirle a tu mamá qué se siente cuando Jesse hace esto?...”ella siente que a Ud. ella no le importa. A Ud. le puede importar, pero ella no lo siente”…”Ud. puede ayudarla a ver que ella a Ud. le importa”

El ritual de la terapia se convierte entonces en un espacio de encuentro, de conexión…algo así como una experiencia de interpretación diferida de lo que los niños dicen a sus padres en un lenguaje que no entienden o malinterpretan… El viejo axioma “todo comportamiento es comunicativo” cobra vida en la tremenda dimensión que tiene, especialmente cuando hablamos de niños.

¿qué le dicen los monstruos de Jesse a sus padres?. Así, de a poco, en el espacio terapéutico los padres van conociendo a sus hijos y los niños van pudiendo decir lo que necesitan directamente, hasta que pueden hacerlo sin necesidad de la traducción del terapeuta…”Es positivo que ella pueda ser directa con Ud.”. Padres e hijos, domesticándose…juntos.

…..Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te mira
ré de reojo y no dirás nada….. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca…. A veces ocurre naturalmente así. Otras, es necesario ayudar a que así sea. Porque nuestras historias personales, los aprendizajes, los miedos y la ansiedad se interponen para que podamos hacerlo de ese modo.
Buen día - dijo el zorro.
- Buen día – respondió cortésmente el principito, que se dio vuelta pero no vio a nadie.- Estoy aquí – dijo la voz –, bajo el manzano...- Quién eres ? – dijo el principito. – Eres muy bonito...
- Soy un zorro – dijo el zorro.
- Ven a jugar conmigo – le propuso el principito. – Estoy tan triste...- No puedo jugar contigo – dijo el zorro. – No estoy domesticado


¿Por qué el zorro pensaba que era primero estar domesticado y
luego jugar?...Tal vez el zorro era un poco lineal. Claro, en 1943, cuando le petit prince fue publicado, Bertalanffy recién estaba desarrollando la Teoría General de Sistemas. Hoy podemos pensar que también es posible jugar para domesticar. Y que en la terapia, a través del juego, padres e hijos pueden domesticarse mutuamente.

Para esto, el terapeuta también tiene que poder jugar. Sentarse en el suelo para mirar a los ojos a un niño pequeño, compartir los pomodoros, zuchinis y cipollas, dibujar y creer que los animales, las brujas y los astronautas dicen lo que niños y adultos no pueden decir a través del lenguaje convencional. Porque no encuentran las palabras adecuadas, porque no tienen suficiente repertorio de palabras, porque tienen miedo a decir o simplemente porque no pueden digitalizar una experiencia emocional difícil o dolorosa.

Hoy quisimos iniciar este taller jugando, porque si somos capaces de jugar, podemos convertir el espacio terapéutico en un espacio creativo del que surjan las conexiones emocionales que en la racionalidad del mundo adulto, se intelectualizan y que pueden dejar fuera a un niño de dos años
que tiene dificultades para acercarse a su madre o a uno de 3 que hace pataletas y que nos llevan a pensar que “mejor la próxima sesión cito solo a la madre o al padre o a ambos para HABLAR acerca del hijo”, en vez de juntos encontrar en sesión un modo de conectarlos.

Marionetas, títeres, animales, dibujos, varitas, rimas, canciones, cuentos, cajas de arena...y todo aquello que surja creativamente en el encuentro con las familias para crear una experiencia de encuentro y comprensión….para domesticarnos."

Apertura al taller de Martha Edwards “El genograma en el trabajo en terapia familiar con niños”, realizada por Claudia Cáceres.

jueves, 2 de junio de 2011

RED SISTEMICA

Las Quintas Jornadas Sistémicas en el Bicentenario ya son historia. Pero como toda historia significativa, se plasma en el presente y tiene impacto en el futuro.

Desde entonces, quienes integramos la Comisión organizadora de las Jornadas, hemos trabajado para convocar a centros de formación de terapeutas sistémicos y Escuelas de Psicología que tienen programas en el área sistémica para constituir la RED SISTEMICA.

Nuestro Instituto, junto a las instituciones co-organizadoras de las Quintas Jornadas y aquellas que se van poco a poco incorporando, se ha comprometido con sacar adelante esta iniciativa.

Pero, ¿Para qué una RED SISTEMICA?

Una idea del espíritu que hay tras este movimiento nos lo transmite la Psicóloga Claudia Lucero, quien desde la Universidad de la Frontera se hace parte de este esfuerzo.

"Es algo conocido que nuestro extenso país, nos impone desafíos para mantenernos conectados. Es como una familia sentada uno al lado del otro, sin poder verse. Algo podemos todos hacer para lograr algo en común, que de seguro será un aporte para cada uno/a.

Existe un número importante de psicólogo/as que se desempeñan a una gran distancia geográfica de Santiago, nuestra ciudad capital. El cómo estamos organizados en esta existencia, nos trae dificultades, de las que puedo evidenciar dos muy básicas: Primero, la dificultad de acceso a un lugar privilegiado de eventos y material especializado para quienes residen lejos de Santiago. Segundo, la pérdida para quienes se desempeñan en la capital de conocer los desarrollos y aprendizajes particulares que se dan en otros (muchos) lugares. Es decir, hay un intercambio difícil y una 'pérdida de información en ambos sentidos'.

Aunque algo más complejo es vivido en la distancia de nuestra ciudad capital. Es lo que dice de ambas partes el que esta vinculación sea como es.

Para quienes trabajamos y adscribimos a un pensamiento sistémico, la vinculación es un tema central. Lo es en nuestra forma de concebir el trabajo y la intervención, y lo es para nosotros/as mismo/as. Por tanto, toda oportunidad de constituir red debería ser considerada como una hermosa invitación a ser 'más y mejores'. Especialmente, de estar acompañados en lo que hacemos.

He tenido la oportunidad de ser parte de algunas redes de trabajo, y en todos los casos los beneficios son incalculables. Y aunque la distancia nos pone barreras importantes, mi deseo es que, entre todos, logremos sentarnos de tal manera que no sepamos cuáles son los extremos y quién está al centro."

Ps. Claudia Lucero Ch.
Departamento de Psicología Universidad de La Frontera
Institución Co-organzadora Quintas Jornadas Sistémicas 2010

jueves, 31 de marzo de 2011

A propósito de Hamilton

Desde que vi a Hamilton, recién ayer en youtube, no he podido pensar en otra cosa, no me ha dejado de latir fuerte el corazón.

Creo que es el salto cualitativo más importante de los últimos años. Hay que verlo, una y otra vez, pues con una no basta. Nunca una víctima ha sido entrevistada de esa manera, nunca ha tenido tribuna para mostrar el horror y el trauma en toda su infinita dimensión.

En este caso es la víctima del abuso de poder horroroso de la iglesia, pero podría representar también a un torturado, a un hijo de detenido desaparecido, a tantos que han vivivo su daño solitariamente, o que sólo en terapia han tenido un espacio para mirarlo. Hamilton da el paso de hacerlo urbi et orbi, y todos nos transformamos en testigos. Al haber testigos que escuchan y le creen el trauma es reconocido y sale a la superficie, así puede empezar a sanarse, pero creo que por sobre todo él nos está ayudando a sanarnos a nosotros.

Ya nada será lo mismo.


Aquí tienen el link con lo que escribió Paulsen horas después de la entrevista. http://elpost.cl/content/dolor-limpio-dolor-sucio


Carla Vidal P.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Nuevas conversaciones acerca de la sexualidad en la vida en pareja

Esther Perel
17-18 y 19 de Marzo de 2011

Hemos dado inicio al programa de extensión del Instituto Chileno de Terapia Familiar este año de una gran manera. Cuando invitamos a Esther Perel, docente adjunta del Ackerman Institute for the Family of New York, sabíamos que tendríamos una muy buena oportunidad de profundizar en los temas que ella lleva abordando a través del mundo acerca de la Inteligencia Erótica y la vida de las parejas duraderas.

Le pedimos a Esther que desarrollara un programa interno, para los miembros del IChTF, de entrenamiento en terapia de parejas y que además compartiera sus ideas con otros profesionales que también quisieran conocer su trabajo en una conferencia ampliada.

Convencidos del aporte que su mirada significa para cualquier persona interesada en la vida en pareja, realizamos con ella una conferencia abierta al público general y un taller para parejas que quisieran trabajar junto a otras parejas los temas de la intimidad y el erotismo. Todas las actividades completaron sus cupos y Esther, con su carisma, deslumbró a terapeutas y a quienes estuvieron en sus actividades.

Los invitamos a leer una entrevista con algunas de sus ideas en el link que se encuentra en la barra derecha del blog y a escuchar la entrevista que dio al programa “Conversando en positivo” de la radio Universidad de Chile, que pueden descargar en el link http://www.megaupload.com/?d=I1Q8040F

Agradecemos a todos quienes participaron de cada una de estas actividades y muy especialmente a quienes sin conocernos confiaron y nos dieron la oportunidad de aportar a la vida de las personas y a la prevención y desarrollo mucho más allá de la psicoterapia.

Departamento de Extensión
Instituto Chileno de Terapia Familiar

viernes, 28 de enero de 2011

La diversidad también está presente en las vacaciones familiares

Artículo escrito por Ps. Antonia Raies para la revista Carrousel.
http://w3.revistacarrusel.cl/vacaciones-en-familia

Junto con sentir el alivio del término de un año escolar y laboral que estuvo lleno de exigencias, tareas e infinitas coordinaciones, surge ahora la necesidad de organizar unas buenas vacaciones.

¿Qué son unas buenas vacaciones? Esto va a depender del tipo de familia que sea y de la etapa del desarrollo en que se encuentre.

El tipo de familia puede ser una tradicional (papá, mamá e hijos) donde no ha habido separación o divorcio de la pareja, o una familia ensamblada constituida por una pareja donde al menos uno de los dos ya tiene hijos de una relación anterior, o una monoparental en la cual los hijos viven, están a cargo y tienen contacto con sólo uno de sus padres.

Una familia nuclear configurada por padre-madre e hijos comunes requiere tomar en cuenta los deseos y necesidades de sus miembros según sus edades y etapas del desarrollo.
Para organizar unas vacaciones con niños pequeños se debe estar de acuerdo acerca del lugar y, eventualmente, acerca de los otros con los que se compartirá ese tiempo; familia de origen -abuelos, hermanos, primos o amistades.

Resultará útil conversar abierta y claramente acerca de las tareas de las que cada uno de los padres se hará cargo ya que al salirse de la rutina y de la estructura contenedora de la vida diaria, el tiempo compartido y los cuidados que requieren los niños se multiplican. Repartir las tareas para que se cubran las necesidades evitará conflictos en la pareja y permitirá que se vuelva realmente más descansado y no con la sensación de haber disfrutado menos de lo que se esperaba. Es importante recordar que las vacaciones son un contexto diferente del contexto organizado en torno a las actividades laborales y escolares.

Cuando cambia el contexto, debe modificarse también el modo de organización de la familia.

Es fuente de conflictos y de frustración seguir funcionando con los esquemas de la vida cotidiana y con la repartición de tareas del resto del año. Cuando esto ocurre, es frecuente que la madre siga ligada a las tareas de la crianza y las tareas domésticas, pero con la sobrecarga de tener a los hijos las 24 horas del día en casa y al marido que en ausencia de las actividades laborales se toma su “merecido descanso”. Es necesario que el padre y la madre tengan la posibilidad de salir de la rutina que llevan durante el año, pues es esa diferencia la que habitualmente produce la mayor sensación de bienestar y descanso: hacer algo diferente.

Las familias con hijos adolescentes tienen necesidades específicas. Los hijos adolescentes son más autónomos y las vacaciones son una oportunidad para probar y aumentar su capacidad de socializar y establecer nuevos vínculos de amistad: Vacaciones = Amigos Para los padres de estas familias puede aumentar el estrés pues la regulación de los permisos, salidas y horarios ya no se remite a los fines de semana, sino a todos los días, lo que a menudo es fuente de tensión. La tensión que tiene como importante foco en lo académico durante el año, se traslada a la regulación de salidas y horarios durante las vacaciones. Se agrega el aumento de la preocupación por la exposición de los adolescentes a conductas de riesgo como el alcohol y las drogas. Resulta fundamental entonces conciliar necesidades de descanso los padres con necesidades de diversión e integración al grupo de pares de sus hijos.

La flexibilidad en los padres y tener conductas responsables que reflejen auto cuidado y evitación de riesgos innecesarios en los jóvenes serán de gran ayuda en esta etapa. Negociar con los hijos adolescentes es necesario para que queden incluidas las necesidades de ellos, pero también las de los padres en los acuerdos que alcancen para este período. A los adolescentes no les resulta fácil empatizar con las necesidades de los padres y, naturalmente tienden a valorar más las propias, por lo que llegar con ellos a acuerdos y cumplirlos es el camino para que las vacaciones sean realmente una oportunidad de descansar. Para lograr un mayor contacto intrafamiliar para promover la intimidad y la identidad es recomendable que se reserven unos días solos, como familia nuclear, aunque los adolescentes se resistan inicialmente a la propuesta.

La familia monoparental puede aprovechar este tiempo para asociarse a otros en este período y así, diversificar sus relaciones donde el padre o la madre a cargo compartan con otro(s) adulto(s) y los hijos se sientas más acompañados. Incluir a otros en las vacaciones que no necesariamente sean quienes ayudan durante el año en el cuidado del hijo o hija, es una buena idea para estas familias, pero deben considerar que con estos “otros” que se incluyan se debe tener suficiente conocimiento y confianza como para compartir la cotidianeidad y se puedan tramitar las diferencias que surgen de la convivencia y se puedan organizar de modo tal que las necesidades individuales o particulares de cada familia sea considerada.

La familia ensamblada puede estar constituida por una persona soltera sin hijos y otra que haya estado casado, ahora viudo o separado, y que tenga hijos, o por un otro que los tenga habiéndose mantenido soltero (los tuyos). También puede ser una pareja donde ambos hayan tenido uno o más hijos previamente (los tuyos y los míos) o una pareja en la que ambos aportan hijos y tienen otro niño producto de esta unión. En este tipo de familias la necesidad de llegar a acuerdos es mayor porque su composición es más variada y compleja dependiendo del grado de organización que hayan alcanzado, del tiempo que lleve la relación y de la etapa de compromiso en que se encuentren.

No es buena idea aprovechar la instancia de las vacaciones para presentar a una nueva pareja a los hijos sin haber tenido encuentros previos. No es el momento para materializar el sueño de la familia feliz reuniendo a los hijos de ambos sin que exista un vínculo razonablemente construido y bueno entre ellos. Este tipo de familia se constituye gradual y paulatinamente. Los que eligieron unirse fueron los padres, para los hijos no es natural aceptar al otro como alguien significativo y cercano. En la primera etapa es recomendable que cada padre veranee sólo con sus hijos y en forma independiente con la pareja. Desde el punto de vista de los adultos, aunque lleven un tiempo juntos, hay que tener en cuenta que los espacios familiares son excluyentes de la intimidad de pareja. Considerar esto como una realidad puede prevenir futuras frustraciones y resentimientos por sensaciones de abandono.

En las etapas iniciales de la convivencia de familias ensambladas es especialmente positivo que los tiempos de vacaciones contemplen tiempos de cada padre con sus respectivos hijos y tiempos en común, con todos juntos. Esto podría incluso mantenerse como una rutina a lo largo de la vida, mientras los hijos viven con la pareja. Para estas familias a menudo las vacaciones son un momento de importante tensión pues exige combinar los tiempos propios de la familia con hijos e hijastros y además los tiempos de los hijos con el padre o madre con el que no viven. Es una buena idea organizar esto con suficiente tiempo, sin improvisar, para alcanzar a tener todas las conversaciones necesarias entre los adultos involucrados y los hijos, especialmente los adolescentes.

Las diversas familias pueden facilitarse las vacaciones desde una actitud flexible para adaptarse a lo no cotidiano, respetuosa para hacer agradable la convivencia, aventurera para disfrutar de lo novedoso, cooperadora para no llegar más cansados y alegre para volver con buenos recuerdos.


Psicóloga Antonia Raies
Instituto Chileno de Terapia Familiar

martes, 28 de diciembre de 2010

Un tiempo para detenerse y agradecer

Como millones de personas en estas fechas, nos detenemos para pensar en el año que termina y en el que viene. Rito universal que, queramos o no, llevamos inscrito en alguna parte de nuestra memoria y repetimos cada vez que un año llega a su fin.

Esta vez, en este tiempo de balance, queremos detenernos …para agradecer….

A los miembros y al personal del Instituto Chileno de Terapia Familiar, porque con el aporte de cada uno de ellos, construimos lo que fue este año del Bicentenario, nuestro año N°27. Cada uno aportó desde donde habita en esta organización que es de todos: desde los equipos clínicos y psicosociales, desde la docencia, desde la dirección de los departamentos, desde las tareas administrativas. Gracias a todos el IChTF se ha mantenido y crecido a lo largo de más de un cuarto de siglo de existencia.

A todos los profesionales que fueron parte de los grupos de formación y especialización de 2010 en los programas de Post-Título en Terapia Familiar y de Parejas de Santiago, Talca y Antofagasta, en los diplomados de Terapia Familiar orientada a niños y adolescentes y Diplomado Psicosocial. A cada uno de esos 103 profesionales que confiaron en que en el IChTF encontrarían una formación seria, rigurosa y de excelencia, les agradecemos la confianza depositada.

A nuestros ex - alumnos, de estos y otros programas de formación, así como a quienes en forma permanente asisten a los cursos y actividades de perfeccionamiento a través de los cuales nos mantenemos conectados y en continuo aprendizaje. Ustedes son parte de la familia extensa de nuestra institución, a quienes hoy saludamos con mucho cariño.

A las instituciones con las que mantuvimos lazos de cooperación en la formación de profesionales: La Universidad Católica del Norte, Universidad de Talca, Universidad Alberto Hurtado, El Ackerman Institute for the Family of New York y la Fundación AIGLE de Buenos Aires. También a aquellas con las que mantenemos vínculos de colaboración en el ámbito de la intervención psicosocial: Fundación Amanecer, Centro semi-cerrado Calera de Tango, DEM, Municipalidad de Peñalolen, Koinomadelfia, CODENI, UNICEF, COANIL, Hogar de Cristo ,PIB de Huechuraba, CAINI y especialmente a la fundación PARENTESIS. Cada uno de ellos seguirá siendo parte central de nuestras redes para difundir el pensamiento sistémico relacional a otros profesionales a lo largo del país y contribuir al trabajo de equipos que hacen su labor con familias en situación de exclusión y vulnerabilidad.

Se nos va un año especial para el IChTF, porque a estas redes sumamos a las instituciones que confiaron en nuestra convocatoria para materializar las Quintas Jornadas Sistémicas, de la cual surgió un gran equipo de trabajo interinstitucional, aplicado, generoso, amable y eficiente. Gracias a la Facultad de Psicología de la Universidad Alberto Hurtado, a CAPSIS, al Instituto Humaniza, a la Universidad La Frontera de Temuco y a la Escuela de Psicología de la Universidada Católica. Estamos seguros que los lazos y las confianzas creadas se mantendrán y que volveremos a trabajar juntos.

Las Quintas Jornadas también nos dan la oportunidad de agradecer a cada uno de los miembros de este instituto que presentaron sus trabajos en esta importante actividad. Gracias a ellos, casi la totalidad de los equipos clínicos y psicosociales de nuestra institución mostraron a la comunidad profesional lo que hacemos, y de paso, nos dieron la posibilidad de sentir orgullo de pertenecer a ella.

Por último, en un año tan difícil para nuestro país, sólo nos queda agradecer dentro de esta gran familia que es el IChTF, a todos aquellos miembros que nos permitieron responder institucionalmente al llamado de colaboración profesional para los funcionarios del Servicio de Salud del Maule, una de las zonas más afectadas por el terremoto y maremoto del 27 de febrero y, muy especialmente, agradecerles por confiar en la gestión de este Directorio para representar y conducir los intereses de los integrantes de esta querida institución, los miembros del IChTF.
Un abrazo fraterno y nuestros mejores deseos para 2011
Directorio
Instituto Chileno de Terapia Familiar

jueves, 2 de diciembre de 2010

"Familias, parejas y dinero: nuevas maneras de facilitar las conversaciones acerca del dinero para terapeutas".

Como lo hacemos desde hace un tiempo, como parte de nuestro convenio, 2 veces al año el Ackerman Institute for the Family of New York nos propone algún tema para realizar un seminario/taller en nuestro país. Esta vez en Noviembre, nos propusieron el tema “Familias, parejas y dinero: nuevas maneras de facilitar las conversaciones acerca del dinero para terapeutas”, el que sería desarrollado por Judith Stern Peck, Terapeuta Familiar.

Lo primero que pensamos es que no era un tema popular o que pudiera concitar interés en nuestro público habitual de psicólogos, psiquiatras y/o terapeutas. Nos planteamos entonces si sería buena idea realizar la actividad con ese tema o si sería más prudente solicitar un cambio. Nuestro interés por explorar nuevos temas y profundizar en el entendimiento de las parejas nos hizo decidir correr el riesgo.

Nuestras peores fantasías se vieron confirmadas, 10 días antes del evento teníamos muy poco inscritos y sólo realizando una intensa campaña y con invitaciones personalizadas logramos captar a un número de personas que justificara hacer el seminario. La segunda gran dificultad fue encontrar algún terapeuta que estuviera trabajando con alguna pareja en que el tema del dinero tuviera relevancia. Curiosamente nadie estaba en esa situación o, si lo estaban, sentían que no era el momento de tocar el tema. Finalmente, un par de días antes de la llegada de Judith fue posible invitar a una pareja.

En el curso del seminario una de las primeras frase que dijo Judith fue: “ es mas difícil hablar de dinero que de sexo”. Ya hacernos conscientes de esto me pareció un aporte y me permitió entender desde otro lugar las dificultades que habíamos tenido para lograr realizar el seminario/taller. Es un tema que generalmente no tocamos como terapeutas, es un tema que no manejamos como terapeutas y por lo mismo queda invisibilizada la importancia que puede llegar a tener en una relación de pareja o en una familia.

Esto no deja de ser extraño ya que probablemente no hay terapeuta o persona que no piense que las parejas se pueden separan por dinero, que los hermanos dejan de verse por dinero, que los padres dejan de hablar con sus hijos por dinero, en fin las pasiones se pueden desatar por el dinero…. Probablemente no tenemos dudas de la relevancia que tiene o puede llegar a tener en la vida familiar, también podemos ver el mundo de significados que se despliega en relación al dinero: poder, independencia, dependencia, derechos y deberes, control, libertad, abuso, disfrute, obligaciones, oportunidades que se abren y limitaciones que se imponen tanto en la falta como en el exceso…. Aún con todo esto en nuestras mentes, es un tema de la terapia que no hemos hecho suficientemente visible o sobre el que muchas veces no nos hemos detenido a reflexionar.
Como un primer paso en este nuevo desafío, que para ser honesta sólo aparece como tal después de haber escuchado a Judith, les quiero sintetizar algunas de las ideas que ella nos planteó.
• Al hablar sobre dinero, con la pareja o familia, necesariamente nos movemos en 2 niveles, y debemos atender a ambos: el contenido que es el dinero, como lo obtenemos y como lo gastamos y el proceso que es la relación que está tras la forma en como nos organizamos frente al dinero, el significado que tiene en esa relación particular.
• Para abordar este tema los terapeutas tienen que comenzar pensando en el dinero, hacerse conscientes de la relación que tienen con el dinero, cuan cómodos se sienten hablando de él, cual es el significado que tiene para ellos.
• El significado y la relación que tenemos con el dinero viene del contexto familiar en que crecimos, del contexto socio cultural en que estamos insertos y de nuestra propia subcultura, esto es la comunidad en que nos movemos, ideas de cómo se vive la vida y de que se trata la vida. También influye la situación socio- económica, la estructura de clases en la que estamos, el status que me da el dinero que tengo.
• El dinero es un tema tabú y se requiere de un ambiente seguro para hablar de él. El ligarlo a los valores nos permite lograr ese ambiente seguro. Usamos los valores como un lenguaje para que las personas puedan explicar como toman las decisiones financieras, conscientes de que los valores cambian en las diferentes etapas de la vida.
• Es posible observar que a mayor discrepancia entre los valores que se promueven y la conducta final, es mayor la problemática en la relación familiar. Las discrepancias concentran la atención y traen al lugar central los problemas.

Durante el seminario también recibimos algunas herramientas útiles para realizar este trabajo:
• un set de cartas con las que facilitamos que la pareja reflexione y hable sobre los valores que están tras sus decisiones y su forma de manejarse con el dinero y el trabajo.
• el genograma económico, una forma de conocer la historia de la pareja y de la familia de origen de cada uno: nos permite conocer los significados en torno al dinero, el valor del trabajo, el status que ha entregado, las fluctuaciones que han existido, etc.

Estas son algunas de las ideas que nos entregó Judith, el seminario fue muy bien evaluado justamente por su novedad pero también por el excelente manejo que tenía nuestra invitada no solo del tema si no del trabajo terapéutico en relación al tema.

Creo que valió la pena el riesgo que corrimos, estoy segura de que aquellos que participaron salieron sintiendo que están más preparados para abordar el tema del dinero cuando es necesario y para realizar un mejor trabajo terapéutico.


Ps. Teresa Boetsch V.