La
película tiene la gracia de mostrarnos y cuestionarnos sobre lo que podría
ocurrir en la pareja si llegara a develarse lo privado a través del celular.
Esto nos hizo reflexionar sobre nuestro trabajo terapéutico con parejas, tanto
en el instituto como en la consulta. Normalmente aparecen variados contenidos
relacionados con las “potencialidades” del celular y las redes sociales en la
relación; existen aquellos contenidos que acercan a la pareja y los que la distancian,
están los que tienen encriptado el conflicto y los que buscan el afecto y la
reparación de la relación, para citar algunos. Como terapeutas nos planteamos
no sólo los contenidos, sino también aquello de lo que habla el contenido, nos
referimos al rico entramado relacional de la pareja y los múltiples niveles de
análisis que van surgiendo en el trabajo terapéutico. martes, 27 de marzo de 2018
La experiencia relacional del celular y las redes sociales en la pareja
La película
italiana “Perfectos Desconocidos”, de Paolo Genovese, trata sobre un grupo de
amigos que se juntan a comer en la casa de uno de ellos y deciden participar de
un arriesgado juego: poner sus celulares sobre la mesa y compartir los mensajes
y llamadas que cada uno recibe durante la noche. A medida que avanza la comida,
los mensajes y llamadas develarán los secretos de este grupo de amigos (la
mentira, la doble moral, el reproche). Todos quedan atrapados desde el momento
en que se hace la propuesta. Cada uno sabe que si acepta queda expuesto a ser
descubierto en su secreto, pero, si no acepta instala la duda sobre su
honestidad. Un juego similar se ve a veces en las parejas, donde lo no dicho se
puede instalar como un escenario donde se despliegan todo tipo de fantasías,
generándose un laberinto del que cuesta salir.
Cada
invitado llega a la comida con su celular, casi como si fuera una parte de sí
mismo puesta sobre la mesa, donde está lo compartido, lo implícito y lo no
dicho. La película muestra las consecuencias de la develación de lo privado. La
fragilidad del límite entre lo privado y lo compartido en el uso del celular
hace que muchas veces las parejas vivan con una especie de bomba de tiempo en
sus carteras o bolsillos que, en caso de detonar (descubrir lo privado), puede
generar grandes conflictos y cambiar el curso de las relaciones. Como aparece
en la película, todo es armonía y goce entre amigos, hasta que en el juego
empieza a aparecer lo no dicho y cambia el curso de la situación.
La
película tiene la gracia de mostrarnos y cuestionarnos sobre lo que podría
ocurrir en la pareja si llegara a develarse lo privado a través del celular.
Esto nos hizo reflexionar sobre nuestro trabajo terapéutico con parejas, tanto
en el instituto como en la consulta. Normalmente aparecen variados contenidos
relacionados con las “potencialidades” del celular y las redes sociales en la
relación; existen aquellos contenidos que acercan a la pareja y los que la distancian,
están los que tienen encriptado el conflicto y los que buscan el afecto y la
reparación de la relación, para citar algunos. Como terapeutas nos planteamos
no sólo los contenidos, sino también aquello de lo que habla el contenido, nos
referimos al rico entramado relacional de la pareja y los múltiples niveles de
análisis que van surgiendo en el trabajo terapéutico.
En este
proceso de reflexión nos fueron surgiendo diversas preguntas que quisiéramos
compartir con ustedes:
-
¿Es
necesaria una total transparencia en las relaciones de pareja para construir la
confianza en el otro y si no es así, cómo resolverlo?
- ¿Qué significado adquiere el celular en la experiencia
relacional de la pareja?
-
¿Cómo manejar el límite
entre lo compartido y lo privado en la pareja?
- Si la pareja se entera, como en la película, del mundo
privado del otro, ¿qué conflictos puede gatillar?
-
¿La
relación virtual con un tercero es infidelidad?
Pensamos
que la interacción entre los miembros de la pareja, a través de las
posibilidades del celular y las redes sociales, se van constituyendo en una forma
particular de lenguaje, donde se comunican los afectos, las tensiones, los
deseos, etc. A modo de ejemplo, si tomamos la dimensión de la cercanía y
distancia, tan habitual en las parejas que atendemos, creemos que el modo como
la pareja usa el celular habla de cómo la pareja se regula relacionalmente ante
la cercanía o distancia del otro miembro de la pareja.
Quizás
hoy está resultando más difícil hablar directamente sobre los límites en la
intimidad y se usa el celular como medio para distanciarse (parejas que
comentan que al acostarse, incómodos con la cercanía, por conflictos no
resueltos, falta de deseo, etc., sacan sus celulares y cada uno se conecta con
sus cosas personales, poniendo con ello un límite al encuentro), o acercarse
(parejas que pueden comunicarse más fluidamente por WhatsApp ya que este medio
les permite expresarse más fácilmente, o parejas que generan complicidad a
través de este medio).
Esto nos
abre a las potencialidades que las distintas redes sociales tienen de
contribuir a la comunicación y/o de enredar aquello que se quiere
comunicar. Por ejemplo, el mail permite
editar y pensar qué escribo, en cambio, la inmediatez de las llamada-videos nos
sitúan en el precipicio de lo espontáneo y lo impulsivo. Este análisis es
recurrente con las parejas en que muchos espacios de diálogo están mediados por
las redes sociales y el celular. Pensamos que nuestro trabajo pasa
inevitablemente por reflexionar junto con ellos respecto del significado de las
redes sociales y el celular en esa pareja en particular.
Todo pareciera estar permitido en la comunicación a través del celular,
el trabajo, las relaciones sociales pero, también, las experiencias más
personales e íntimas, donde está presente la emocionalidad, la fantasía, los
deseos. Cuántas veces escuchamos en sesión que una infidelidad se abrió porque
se revisó el celular del otro, o infidelidades que se han descubierto in situ
por el GPS que se incorpora en el celular de la pareja y los guía al motel
donde está con su amante.
Las relaciones virtuales con un tercero, podemos considerarlas como
infidelidad? Ese tercero virtual ocupa, sin duda, un lugar en la relación y
habla además de la relación y de cada miembro de la pareja. Nos parece que hay
parejas donde esto genera grandes conflictos, dado que ambos miembros tienen
visiones y creencias distintas respecto de la situación. Por ejemplo, el caso
que se muestra en la película de la pareja donde ella es descubierta teniendo encuentros
eróticos con un tercero virtual. Pero, también, hay parejas donde esto no es vivido
como infidelidad porque tienen el acuerdo de “relaciones abiertas”, por lo
tanto, no perciben como infidelidades las relaciones virtuales que no
involucran compromiso o proyectos en común.
El
celular y, especialmente las redes sociales, se han instalado en la vida
cotidiana y, por tanto, son parte de un escenario donde desplegamos nuestras
maneras de procesar la vida mental y relacional. Trabajar sobre lo que sucede
entre la pareja, a través del celular o de las redes sociales, es hablar
también de las dinámicas y pautas que constituyen el entramado relacional de la
pareja y sentimos que es un desafío tanto para los terapeutas como para las
parejas reflexionar acerca de los múltiples significados que pueden tener las
redes sociales y el uso del celular en la relación.
Unidad
de Pareja Relacional
Marcelo Condeza
Christiane Kramer
Gabriela Valls
Daniela Vio
DISCURSO INICIO AÑO ACADÉMICO 2018 ICHTF
Estimados
Integrantes
del Directorio del IChTF
Coordinadores
de los distintos departamentos
Docentes
Alumnos
del postítulo
Administrativos
Nos
reúne hoy el inicio del año académico 2018, en nuestro IChTF. Esta parece una
ocasión apropiada para hacer una reflexión en la mitad de nuestro camino
formativo que dé un significado trascendente a lo vivido hasta aquí, para
seguir adelante con mayor claridad y sentido.
Las
primeras palabras, para nuestros docentes: los que trabajan creando y
entregando ideas y conceptos. Los que metafóricamente nos proporcionan los ladrillos para construir. Ladrillos
algunos tan sólidos, que son antiguos y prevalecieron en el tiempo, como
también algunos nuevos, aún a prueba. Los académicos saben que el arte de la terapia
requiere de la habilidad de integrar
con sabiduría el saber teórico con la realidad misma. Por esta razón, nos han
trasmitido la importancia de Pensar Reflexivamente haciendo dialogar las ideas
con la realidad humana tal como se da en el
encuentro clínico. Este diálogo, podríamos decir que es
el cemento une los ladrillos del con coherencia y sentido común dando sentido al saber. El pensamiento reflexivo de
ser cultivado, nos puede ir conduciendo a un clima interior sereno de
observación atenta y comprensiva, flexible y respetuosa y muy especialmente: consciente de su falibilidad.
A nuestros
supervisores, nuestros maestros albañiles:
Pocos oficios dependen tan íntimamente de la interacción entre el maestro y su
aprendiz, como la del terapeuta. En la práctica clínica todo lo leído y lo
discutido en clases, queda suspendido y quizá disponible si la situación así lo
requiriera.
Y
entonces, ¡Manos a la obra! a construir, a ensuciarse las manos, a hacer todo
lo que crea útil para ayudar a aliviar el
sufrimiento, aún si se equivoca!
Una
descontrolada pataleta infantil con los jóvenes padres sobrepasados. El dolor
de una infidelidad, la violencia doméstica y sus secuelas, la enfermedad y la
muerte inesperadas entre otras muchas situaciones cotidianas en la consulta,
nos empezaron generar fuertes consonancias internas que llegaron a veces a ser
un importante dolor emocional, que en secreto
aprendimos a compartir con la familia
consultante. Estas consonancias nos demuestran
que terapeutas y pacientes como semejantes, estamos hechos de la misma
naturaleza y sufrimos por las mismas cosas, como una casa construida con restos
de material y trozos de ladrillo que busca llegar a ser hogar. Ahí, el oportuno
consejo en supervisión, rico en experiencia y centrado en la persona, nos ha ido enseñando a elegir lo más conveniente,
incluso si esto significó tener que apartarse de un proceso. El
maestro reconoce el potencial de su discípulo y siendo más consciente que éste
de su capacidad, lo alienta siempre con afecto.
A
nuestro Instituto: Nuestro taller de
albañilería. Una institución que tiene la mayor trayectoria de nuestro
medio en clínica sistémica relacional, integrada equipos clínicos ampliamente
reconocidos, que trabaja colaborativamente con importantes centros académicos
chilenos y extranjeros, que aporta al
país brindando atención clínica de probada calidad en convenios de bajo costo
para quienes de otro modo no podrían acceder a ella, que forma terapeutas, que
genera recursos fundamentalmente destinados a mantener viva su tarea, es sin
dudas, una institución ejemplar. Pero si esta institución además se auto
examina sistemáticamente en cada aspecto de su quehacer con el afán de cumplir
mejor su misión, habría que agregar que es excepcional. Para nosotros, recibir
formación en una institución donde los valores predicados, intentan ser también
vividos, es motivo de orgullo. El esfuerzo por las cosas bien hechas se nota y
se agradece.
Finalmente
a nosotros mismos, aprendices de
terapeuta. Ninguno de nosotros podría negar que durante el año anterior
nuestra vocación de terapeuta ha sido puesta a prueba. Quizá un trabajo a
entregar contra el tiempo nos pudo estresar -es verdad-. Pero la verdadera
prueba la puso la vida misma, la gran maestra. Todo lo que hemos
vivido en nuestras vidas personales: con nuestras familias, nuestra vida de
pareja, con nuestros hijos, con nuestras familias de origen, en relación a nuestra
salud y nuestros trabajos. Todo nuestro mundo personal fue forzado a dar una
nueva vuelta de tornillo, a consecuencia del proceso formativo, y no sin dolor.
Por esto una buena broma, un abrazo, y los consejos fueron tan importantes y
bien recibidos. ¿Quién más que uno de nosotros mismos nos podía hacer sentir
comprendidos y esperanzados? La riqueza humana encontrada y la amistad que se
ha ido forjando la hemos recibido como un inesperado regalo.
Queridos
compañeros aprendices los que estamos y los que recién inician: hay
buenos ladrillos, hay buen cemento, y Maestros
y generosos. ¿Cuál puede ser entonces nuestro
valor agregado? Quizá un buen desafío para este año sea desarrollar confianza
en el talento que se nos dio, y desplegarlo con originalidad convencidos de que ser auténticos es hacer nuestro mejor
papel.
Muchas gracias.
Cristóbal Adriasola
Terapeuta
familiar y de parejas en formación
IChTF
La Reina, Martes 6 de marzo de 2018.
jueves, 2 de noviembre de 2017
Derechos de los hijos de padres separados
La separación de los padres en la mayoría de los casos es un hecho doloroso para todos los involucrados, independiente de las razones de la separación.
En mi práctica clínica es un motivo de consulta frecuente. A veces se pide ayuda para enfrentar e informar de la mejor manera esta decisión a los hijos; otras veces los padres consultan posterior a la separación para pedir orientación por reacciones que han tenido uno o más hijos y que les preocupan. También están los que consultan por síntomas diversos en los niños, lo que luego de la evaluación da cuenta de un duelo no elaborado asociado a la separación. En el peor de los casos están los síntomas de los niños o adolescentes asociados a conflictos entre los padres que se han cronificado e incluso agudizado post separación, como es el caso de las separaciones “destructivas”, causando importante sufrimiento a sus hijos. Estos son los casos más difíciles desde el punto de vista terapéutico, donde la tarea es ayudar a los padres a separar su conflicto con la madre o padre separado para poder visibilizar las necesidades emocionales de sus hijos, poniéndolas en primer lugar. Otras veces el tema de la separación y el dolor asociado aparece más tardíamente en un proceso terapéutico familiar, una vez que se han dejado de lado las defensas y el sistema se atreve a mostrar su vulnerabilidad en el espacio terapéutico.
Me interesó escribir esto a propósito de una reflexión que he venido haciendo desde hace un tiempo tras escuchar reclamos de niños y adolescentes de distintas edades que me han tocado en terapia. Por ejemplo, sobre el hecho de tener que ir de casa en casa cada semana: “nos tratan como mochilas” decía una vez una chica a propósito de aquello. También en relación a la experiencia asociada a los “pololeos” o nuevas relaciones de pareja de los padres. Por ejemplo una niña le pedía a su padre que le contara a ella, antes de que lo hiciera en forma oficial, si se iba a casar con su actual polola. Ella ya intuía sobre aquella posibilidad y reclamaba su derecho a estar informada. El era un padre amoroso y atento con ella, sin embargo le costó decirle simplemente que sí. Luego de esa sesión me quedé pensando en los derechos de los niños de padres separados. La separación de los padres es un evento que ellos no pueden controlar ni decidir, pero que les afecta sustancialmente. Entonces, “si no tengo derecho a decidir sobre esta decisión, a qué si tengo derecho?”. Yo también soy madre separada, mis hijos tenían 7 y 9 años respectivamente cuando esto ocurrió. También sé que para los padres es difícil. Pero no conozco niño, niña, adolescente o adulto que no asocie esta experiencia a un momento difícil y doloroso de su vida….que no pudieron controlar.
Esta declaración de derechos está escrita para padres, niños(as), adolescentes y terapeutas que trabajan con familias. Los invito a todos a comentar, cuestionar, agregar derechos, etc. a ver si visibilizar este tema permite colaborar en disminuir en parte el sufrimiento de los hijos e hijas que viven esta experiencia.
Derechos:
1.- Derecho a recibir información clara y suficiente: noticia de la separación, razón de aquello y reorganización familiar que habrá.
2.- Derecho a no dejar de ver a uno de sus padres post separación.
3.- Derecho a seguir siendo hijo, en vez de: “confidente”, “psicólogo”, “padre” o “madre” de uno de los padres post separación.
4.- Derecho a no oír a uno de los padres hablar mal del otro, ni a servir de desahogo de reclamos, ni de mensajero ni de intermediario entre éstos.
5.- Derecho a no ser parte (presenciar, escuchar) de las nuevas conquistas o affaires de uno de los padres post separación.
6- Derecho a reclamar por tener que ir de casa en casa con ropa, útiles escolares, etc.
7- Derecho a echar de menos al padre o madre con el que no se está y a tener pena y/o rabia en los momentos de despedida de uno u otro (por ejemplo, malas caras en adolescentes o llanto o pataletas en los más pequeños).
8.- Derecho a tener un lugar físico que se sienta como propio en cada casa.
9.- Derecho a sentir pena y no alegría ante la noticia de pololeo-matrimonio-convivencia de uno de los padres.
10.- Derecho a que no les caiga bien el pololo(a) de uno de los padres.
11.- Derecho a sentir celos por la relación de su mama-papá con los hijos(as) de su pareja cuando los hay.
12.- Derecho a tener un tiempo propio para elaborar el duelo de la separación de sus padres, no necesariamente el mismo de sus padres (que por cierto empezaron este proceso mucho antes de comunicarles la noticia a sus hijos).
13.- Derecho a anhelar, incluso pasado mucho tiempo y muchos años, el querer volver a tener a su familia unida.
Carmen Paz Puentes
Terapeuta Familiar
ICHTF
martes, 31 de octubre de 2017
Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales: Elizabeth Lira
Como todos y todas saben, hace muy poco la trayectoria de
Elizabeth Lira ha sido reconocida con el Premio Nacional de Humanidades y
Ciencias Sociales.
Ese sólo hecho y el que por primera vez dicho reconocimiento recayera
en una psicóloga justificaría con creces el orgullo de tenerla aquí y el
agradecimiento por haber aceptado nuestra invitación.
A eso se suma, naturalmente, el que ella haya formado parte
de nuestro Instituto entre los años 1987 y 1989, concluyendo su estudio con una
tesis que abordaba, desde una perspectiva sistémica, el abordaje terapéutico de
la familia y su contexto sociopolítico en el Chile de aquellos difíciles años.
Pero es la naturaleza de la trayectoria profesional de
Elizabeth lo que el Premio Nacional ha reconocido y lo que nosotros esta tarde queremos
destacar y celebrar.
El trabajo terapéutico incesante durante los duros años de la
dictadura con quienes habían sufrido uno de los flagelos que caracterizó
terriblemente esa época, la tortura, así como la prisión política, las desapariciones
forzadas y las ejecuciones, es decir el sufrimiento infligido por unos seres
humanos investidos del poder de la violencia institucional contra otros que se
encontraban en la absoluta indefensión, está en el centro de los fundamentos del premio con el que el país la ha
reconocido y es también la razón fundamental para tenerla hoy aquí expresándole
también nosotros nuestro cariño y admiración.
Que el Premio Nacional se le haya otorgado a más de 27 años
del término de la dictadura no creo que deba ser entendido como el tradicional
atraso con que este país expresa sus reconocimientos sino como otra señal
potente de que las heridas abiertas en esos oscuros años están todavía lejos de
sanar.
En nuestra propia experiencia institucional y profesional eso
ha sido evidente. Nos topamos con segundas y terceras generaciones de
familiares de víctimas y también de victimarios en las que el trauma de la
tortura sigue presente atravesando épocas y vidas y dando cuenta, en esta
realidad específica, que el trauma sigue estando presente en nuestra sociedad. Frente
a ello, el silencio y el olvido no constituyen una solución. Por el contrario,
como bien sabemos en esta profesión, al trauma hay que ponerle palabras para que sea posible su elaboración.
Esto, que es válido para las personas, para las familias, es
válido para la sociedad. Las apelaciones a no seguir mirando el pasado, a dar
vuelta la página se vuelven un obstáculo para el tratamiento efectivo de las
heridas aún abiertas y presentes en el país.
Es por ello que el reconocimiento a Elizabeth no tiene que
ver sólo con el pasado y la valentía de ella y muchos más al haber puesto sus
capacidades al servicio de los que más sufrían en aquella terrible época . El
reconocimiento, y así lo entendimos cuando patrocinamos su candidatura al
Premio Nacional, tiene que ver con el presente y, sobre todo con el futuro.
El modo en que nuestra sociedad encare su historia y su
pasado es determinante en la permanente construcción de una sociedad mejor, de
una sociedad más justa y acogedora.
Para nuestro Instituto, en el reconocimiento a Elizabeth hay
otra lección fundamental. Si bien la violación sistemática e institucionalizada
de los derechos humanos constituye una
situación de traumatización extrema, la reflexión en torno a ello nos permite
confirmar que los fenómenos del entorno sociopolítico en todas las épocas
pueden tener efectos en la salud mental de las personas y de las familias por
lo que, como ella ha mostrado a través de su gran y contundente contribución
científica, académica y social, la
consideración respecto de esos fenómenos no puede ser ajena a nuestra mirada
terapéutica.
Así, no podemos ignorar que, aunque distintos en su expresión
e intensidad, las vulneraciones a los derechos humanos sigue constituyendo un
desafío para sociedades como la nuestra. La discriminación en sus diversas
formas, de género, de origen, de posición social, de todo lo que es diferente,
sigue abriendo espacios a la violencia y la exclusión, generando un contexto de
vulneración de derechos con relevantes efectos en las personas y en nuestro
quehacer respecto de ellas.
Ello explica la importancia que asignamos al área psicosocial
de nuestras actividades. En ella podemos apreciar cómo una sociedad que no se
organiza desde el reconocimiento de los derechos de sus integrantes genera
condiciones de precariedad e inseguridad con evidentes efectos sobre su
bienestar sicológico, profundizando la desconfianza, el egoísmo y la soledad.
Nos gustaría pensar que en este Instituto promovemos entre
quienes aquí se forman la idea de que la mirada terapéutica debe ser integral y
que desarrollamos capacidades para trabajar con las personas atendiendo
debidamente los efectos que el entorno social genera en ellas, de manera de
explorar caminos más complejos y completos para recorrer con ellos.
En fin, como se hace evidente, tenemos muchas y muy buena
razones para agradecer la presencia de Elizabeth hoy con nosotros, así es que
termino sintetizando todas ellas en la idea de que su trayectoria nos muestra
que el trabajo terapéutico tiene mucho que ver con el amor por las personas y, como
el Premio Nacional lo simboliza, tiene que ver también con el amor por este
hogar común que habitamos.
M.Cecilia Grez J.
viernes, 6 de octubre de 2017
Familias con niños con necesidades especiales e instituciones: una reflexión desde la experiencia de la unidad Psicosocial
A partir de la reflexión nacional que se ha generado en relación a la crisis del Servicio Nacional de Menores, y la interrogante acerca de cuál debiera ser la respuesta como sociedad frente a los niños que están en situación de vulneración de derechos, es que surge esta reflexión. Esta se enmarca desde nuestra experiencia como Unidad Psicosocial y el aporte que podemos realizar en nuestro trabajo como terapeutas.
Partimos desde la premisa que las familias atendidas por el SENAME, en su mayor parte, se encuentran frente a una situación de violencia estructural, en condiciones de marginalidad y pobreza que se viene en muchos casos reproduciendo por generaciones, contexto que es aspecto medular del problema.
En nuestra unidad trabajamos con agencias que atienden familias, muchas de las cuales son Organismos Ejecutores del SENAME, u otras instancias que forman parte de la red, como salud o tribunales de familia principalmente. En este contexto, una de las peticiones que recibimos de estas agencias es realizar un apoyo terapéutico a las familias, para que estos niños puedan ejercer su derecho a vivir en ellas.
Lamentablemente, vemos que la institucionalidad se activa en los casos en que se detectan situaciones de vulneración de derechos, como maltrato, negligencia o abuso, en vez de haber una detección temprana que busque como apoyar a los padres y proteger al hijo que requiere de una atención demandante de tiempo, energía, esfuerzo, con un gran desgaste físico, emocional y económico que muchas veces sobrepasa las posibilidades de las familias.
Al atender a familias con niños con necesidades especiales nos surgen algunas preguntas, una de ellas ha sido relevante en este tiempo:
¿De quién es la responsabilidad de un niño con necesidades especiales cuando debido a las dificultades de él o ella, los padres se ven superados en su capacidad para hacerse cargo de su cuidado y educación? Y por otro lado, no parece existir alguna institución del estado que disponga de los recursos para asumir la corresponsabilidad.
Desde los terapeutas es necesario reconocer la presencia de situaciones que superan las capacidades de los padres de cuidar adecuadamente a su hijo con necesidades especiales, lo que los expone a ser acusados de negligencia, conductas maltratadoras, o se los califica como carentes de habilidades parentales. En estas situaciones falta una real comprensión de la complejidad que exige la parentalidad con estos niños. Peor aún, si alguno de los padres presenta características personales que le hace máss difícil el cuidado y, por lo tanto, queda más vulnerable a ser criticado y enjuiciado por el sistema.
Frente a este tipo de familias, nuestra experiencia ha sido la de colaborar con la red de atención involucrada para aliarnos en ver y rescatar los recursos de los padres y reconocer las dificultades que tienen y así poder evaluar que ayuda es posible brindarles.
En el trabajo con los padres, se acoge las dificultades que ellos tienen, se empatiza con lo grave de su situación, se los ayuda a mirar sus propios recursos y limitaciones .Se los ayuda a identificar y ampliar sus redes de apoyo. El apoyo a los padres puede incluir el que ambos o alguno de ellos se anime a reconocer y aceptar que no puede hacerse cargo de su hijo o hija como este o esta lo requiere, y en consecuencia, es necesario y favorable buscar alternativas de cuidado.
En estas familias nos hemos encontrado con la dificultad que a veces no existen redes de apoyo ni instituciones del estado que tenga las capacidades técnicas y recursos necesarios para abordar esta situación. Otra problemática que hemos observado es la dificultad de coordinación y articulación en el sistema proteccional, que tiende hacia miradas sectoriales, cuando lo que se requiere es una respuesta sistémica e integral.
Necesitamos intervenciones más coordinadas, miradas más holísticas hacia los padres, hacia sus necesidades y las necesidades de sus hijos, por supuesto también recursos económicos. Sin embargo, y por sobre todo necesitamos comprender que estas problemáticas nos interpelan como sociedad, ya que desde una mirada contextual relacional, la situación de los niños del SENAME es un síntoma de una sociedad que margina, segmenta, excluye, invisibiliza y vulnera a quienes se encuentran más desempoderados.
Unidad Psicosocial
Sylvia Campos
Vivián Díaz
Verónica GazmuriPatricia González
Alejandra Pemjean
miércoles, 7 de junio de 2017
Notas de Familias y Terapias: “El Rol de los Interventores Psicosociales” y “Concepto de Negligencia Parental”
Los invitamos a revisar los dos nuevos capítulos de "Notas de Familias y Terapias", en donde el Dr. Sergio Bernales, nos propone reflexiones sobre dos temas muy importantes
“El Rol de los Interventores Psicosociales”, dónde nos invita a mirar los recursos de las familias más allá de la patología
“Concepto de Negligencia Parental”, mostrándonos que es importante comprenderlo desde el concepto del niño y de la familia. Además nos hace pensar sobre el trabajo de las instituciones para reestablecer los vínculos primarios en los niños y así respetar la subjetividad del niño.
Esperamos que les guste!!
“El Rol de los Interventores Psicosociales”, dónde nos invita a mirar los recursos de las familias más allá de la patología
“Concepto de Negligencia Parental”, mostrándonos que es importante comprenderlo desde el concepto del niño y de la familia. Además nos hace pensar sobre el trabajo de las instituciones para reestablecer los vínculos primarios en los niños y así respetar la subjetividad del niño.
Esperamos que les guste!!
viernes, 12 de mayo de 2017
Aliados de la diversidad sexual
Hoy nos es cada vez mas común escuchar términos como; diversidad, pluralidad, personas en situación de discapacidad, personas en situación de calle, necesidades diferentes, inclusión, integración y podríamos continuar y encontrar muchos otros términos ad hoc. ¿Pero cuántas distinciones podemos hacer? ¿Qué entendemos realmente en cada caso?
El tema que nos convoca en este momento es la diversidad sexual y de género. ¿Todos entendemos lo mismo cuando hablamos del tema? Si agregamos a lo anterior términos como trans, “queer”, intersexual, ¿entendemos todos lo mismo? Surge así la reflexión y comenzamos a hacer distinciones en nuestro trabajo. Entre ellas, ¿estamos capacitados para trabajar con parejas, niños, adolescentes y familias con un miembro LGBTI (lesbiana, gay, bisexual, trans o intersexual)?
A partir de estas preguntas decidimos conocer la opinión de los miembros del Instituto y cómo funcionamos institucionalmente en el contexto de diversidad sexual y de género. Surge así nuestra encuesta del año 2016, que arroja como uno de los principales resultados el interés por parte de las y los terapeutas encuestados de conocer más sobre el tema. Es interesante observar también cómo opera en la mente del terapeuta la temática, lo que determina su forma de preguntar y abordaje del tema. En una revisión de fichas clínicas observamos que solamente el 1,1% de los casos atendidos en el Instituto entre el 2009 y el 2016 consignan la temática de diversidad sexual, sin embargo, el porcentaje de terapeutas que atiende tal temática fuera del ámbito institucional es significativamente mayor: 78%. Este fenómeno no se da únicamente en nuestro Instituto; cuando compartimos con Jean Malpas pudimos intercambiar opiniones acerca de cómo había surgido el tema en el Ackerman Institute y apreciamos que el proceso ha sido similar.
Se van abriendo diversos espacios de conversación y se va relevando la necesidad de intercambiar ideas, conectarse con otras instituciones y generar alianzas. En este contexto, firmamos un convenio de colaboración con “Todo Mejora” —fundación líder en la prevención de suicidio y bullying homofóbico a niños, niñas y jóvenes LGBTI— para ser aliados de la diversidad sexual y constituirnos en un espacio libre de discriminación. En el marco de esta colaboración el 25 de marzo se realizó una capacitación, donde pudimos conocer el contexto, los factores de riesgo de la población LGBTI y profundizar en los distintos ámbitos de la identidad sexual (dimensión social, motivacional y biológica).
Si bien este espacio permitió reflexionar tanto a nivel personal como institucional sobre la diversidad sexual y de género, también nos abre nuevas preguntas y despierta interés de seguir formándonos en esta temática: en cómo entendemos la diversidad sexual y de género y cómo la abordamos en nuestro quehacer clínico, cómo trabajamos con niños/adolescentes LGBTI y sus familias, el desarrollo de la identidad sexual, el papel de la psicoeducación y el rol de la persona del terapeuta. Todo lo anterior se enmarca en los objetivos de nuestra unidad: abrir la reflexión, ofrecer atención y desarrollar investigación, y desde allí poder contribuir a visualizar las necesidades de los individuos, familias y parejas LGBTI.
No nos queda más que invitarles a seguir dialogando en nuestra próxima Jornada Clínica a realizarse el 16 y 17 de Junio.
Equipo Clínico de Diversidad Sexual y de Género
Instituto Chileno de Terapia Familiar
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