domingo, 25 de abril de 2010

“Intervención psicosocial y apoyo emocional, para funcionarios del servicio de salud público de las zonas más afectadas por el terremoto y maremoto"

Desde sus inicios, la misión institucional del Instituto Chileno de Terapia Familiar ha estado vinculada con poner al servicio de la comunidad la especificidad del modelo sistémico para el trabajo con familias, parejas y equipos de intervención psicosocial. Desde que en 2006 nuestro Proyecto Psicosocial fue reconocido con el “Sello Bicentenario”, renovamos con mucha fuerza ese espíritu.

En este contexto, el IChTF decidió aceptar la invitación hecha en Marzo por el Ministerio de Salud para participar en este programa que, además permitía canalizar el deseo de nuestros miembros de contribuir desde el rol profesional a la reconstrucción emocional de la población de nuestro país que ha sido más afectada por el terremoto y sus consecuencias.

Conscientes de que el programa propuesto por el MINSAL tiene un alcance limitado, y que es una intervención breve y acotada que responde las necesidades de esta del proceso de reconstrucción, diseñamos un taller que nos permitiera contribuir a “dar un respiro” a los equipos que trabajan en la séptima región de nuestro país.

La puesta en marcha del plan de intervención, que contempla la participación de otras instituciones en las regiones sexta y octava a cargo de los talleres, ha sido compleja, pues el contexto para su implementación, en medio del proceso de instalación de las nuevas autoridades de gobierno y de recuperación del orden mínimo en las regiones para poder funcionar, ha requerido de esfuerzos de coordinación y organización que resultan extraordinariamente exigentes. Tanto quienes han sido directamente afectados por el terremoto y maremoto, como los equipos de apoyo y las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, han debido usar los recursos propios y de la comunidad al límite.

A pesar de estas dificultades, estamos contentos pues, el esfuerzo ha rendido frutos y hoy hay instituciones desplegadas en cada una de estas regiones realizando los talleres. Nuestro Instituto ha coordinado los esfuerzos con el Servicio de Salud del Maule, de modo que atenderemos a los funcionarios del Servicio de Salud en localidades como Teno, Cauquenes, Talca, Linares, Curicó y Constitución. Esta semana continuaremos con los talleres ya iniciados hace algunos días en la ciudad de Talca y durante todo el mes de Mayo seguiremos en esta tarea.

En este espacio queremos compartir algunas de las ideas fuerza que guían el trabajo que hacemos en estos talleres, pensando en que pudiesen aportar a la reflexión de otros profesionales de los tantos equipos que se han desplegado y lo seguirán haciendo en las zonas que seguirán requiriendo apoyo por muchísimo tiempo más.

  • Los funcionarios de los servicios de salud deben enfrentar y contener las demandas de los usuarios, independientemente de la situación personal en la que se encuentren. Muchos funcionarios son, a la vez, víctimas de la catástrofe. El abordaje en el taller se hará en función del rol y las implicancias que ha tenido para ellos desempeñarlo en condiciones extremas. Sin embargo, se considerarán los aspectos personales de ellos que van más allá del rol y que surjan como relevantes en la medida que se vinculen de algún modo a las dificultades con el rol en esta etapa.
  • Aún cuando la intervención es muy acotada, la realización de estos talleres permite a los funcionarios de los diferentes servicios de salud sentirse a sí mismos y al contexto en que viven y trabajan, reconocidos. El fantasma del olvido tras la emergencia y el progresivo retorno a la normalidad de las otras zonas del país, los amenazan con la invisibilidad y desde ahí, con la retraumatización y la cronicidad.

  • Compartir en espacios solidarios permite alivio. No se borra lo traumático, pero se puede generar sentimientos colectivos que permitan que la experiencia se pueda ir elaborando progresivamente.
  • La elaboración entre pares es un contexto privilegiado para la elaboración emocional y el avance en la integración de la experiencia a la vida de un modo no desorganizador.
  • La participación en este taller no significa que vayan a elaborar por completo lo vivido, porque la situación traumática es una situación presente y no ha habido tiempo para que el proceso de elaboración avance suficientemente. El concepto de “post-traumático”, no aplica a la realidad en que están viviendo y trabajando los profesionales, pues mientras las condiciones vigentes constituyan una amenaza para la salud física y emocional de las personas, no puede ser “post”.
  • Es esperable que la mayoría de los participantes hayan hablado antes de lo que les pasó y vivieron durante y después del terremoto, sin embargo el contexto define una situación nueva, por lo que el taller debe ser un contexto que no sólo permita una catarsis, sino que promueva la capacidad de autocontención y contención grupal a partir de compartir guiadamente la experiencia emocional. El taller es una experiencia acotada, respetuosa de las posibilidades de cada participante de exponerse grupalmente, y con entrega de alguna información concreta básica que les ayude a hacer distinciones respecto de lo que es parte del proceso de vivir en condiciones límites de manera sostenida y sin salida de aquello que constituyen factores de riesgo y vulnerabilidades que predisponen a enfermar.

  • El modelo del taller se basa en dos ejes centrales:

    a. La contención emocional a los equipos. Tiene como foco central la normalización de aquellas conductas y síntomas desplegados desde el terremoto y maremoto hasta la actualidad. Esto es, ayudarlos a contextualizar sus conductas y síntomas de modo que disminuyan las atribuciones que merman la autoimagen e interfieren en las relaciones interpersonales.

    b. La visualización de los recursos personales y colectivos surgidos a partir de la catástrofe.
    El trabajo con los recursos considera la identificación de aspectos personales y de los equipos que les han sido útiles para enfrentar y resolver las diferentes dificultades que han vivido en este tiempo.

  • Compartir las estrategias que les han sido útiles potencian el propio bagaje de herramientas y multiplican el repertorio disponible. Del mismo modo, aportar a otros con aquello que les ha sido útil contribuye a fortalecer la autoestima y permite otorgar algún sentido a lo vivido.

  • Se espera que el taller contribuya a instalar en los grupos la capacidad de replicar espacios similares que permitan dar alguna continuidad a la experiencia de compartir y avanzar progresivamente en la superación de las secuelas emocionales y relacionales de la catástrofe. Para que ellos puedan generar espacios en que puedan replicar lo realizado, se necesitan facilitadores internos que sean capaces de conducir el proceso grupal.

    Esperamos que esta iniciativa sea el comienzo de un programa de intervención sostenido en el tiempo, en el entendido que los funcionarios de salud continuarán expuestos por tiempo indeterminado a trabajar en contextos que constituyen en sí mismos factores de riesgo para su salud mental y física.

    Agradecemos que el MINSAL nos haya considerado para participar de este proyecto ,que ya ha significado una experiencia institucional de cuerpo y de solidaridad imborrable.

    Encargadas del proyecto MISAL-ICHTF:

    Dra. Evelyn Betancourt M.
    Directora Departamento Clínico IChTF

    Ps. Claudia Cáceres P.
    Vicepresidenta IChTF


(Imágenes del Hospital de Talca y Cauquenes)

viernes, 2 de abril de 2010

Lo bueno de la malo: Reflexiones desde el otro lado de la cordillera.

Hace un mes ya de la catástrofe generada por el terremoto en Chile, que afectara a miles de personas directa e indirectamente entre las cuales se hayan mis amigos y colegas queridos, lo cual me afectó y afecta por mi condición humana y por los lazos de amor establecidos.

Ante el pedido de Claudia Cáceres de expresar algunas ideas que pudieran ser de utilidad para los terapeutas que se encuentran lidiando con lo que este roce de placas dejó como consecuencia, en el psiquismo y el corazón de nuestros consultantes y en el nuestro propio , trataré de compartir algunas reflexiones.

¿Cómo podría intervenir yo frente a tanta conmoción estando desde el otro lado de la cordillera cuando los que están en las trincheras, y comprenden mejor son ellos, mis hermanos colegas chilenos, que podría entonces aportar yo?

Y pensé que cuando estamos detrás de la cámara Gesell trabajando con los pacientes ,el equipo y nuestros supervisandos, corremos con la ventaja de estar ahí, siendo parte del sistema pero con la suficiente distancia instrumental, gracias a ese vidrio casi invisible que nos permite reflexionar, sentirnos involucrados pero sin dejarnos involucrar, para así realizar una mejor intervención.

Esta idea me sirve como metáfora para permitirme humildemente pensar junto a ustedes y transmitirles lo que me dicen los ruiditos de mi panza con la suficiente distancia que me presta la cordillera para poder reflexionar ante todo lo sucedido y con la suficiente objetividad entre paréntesis, como diría Maturana, para sentirme parte.

Y esa es la cuestión que querría salvar aquí. Cómo los terapeutas nos podemos sentir útiles trabajando con aquellos consultantes afectados de una u otra manera por el terremoto, cuando nosotros como caja de resonancia somos afectados igualmente por ello?

La respuesta está en nosotros, en nuestro corazón, y en nuestras tripas. Nuestra brújula para no perdernos son los ruiditos de la panza.Si yo le preguntase en este momento a alguno de ustedes si su tripa hablase, ¿qué me diría ? ¿Qué creen ustedes que pasaría?

Cómo trabajar con la Persona del Terapeuta para poder intervenir en situaciones de devastación,es la llave para un mejor acercamiento a nuestros consultantes. Pues hay algo que tenemos en común pacientes y terapeutas y es nuestra cualidad y calidad humana, y es desde ahí que el proceso terapéutico tiene lugar, la relación que se establece de persona a persona, ese es el faro de nuestra conexión.¿Cómo me afecta a mí esto que sucede y qué me ha sucedido como persona y como terapeuta ?

Tener en claro nuestros sentires, nuestros miedos, nuestras fortalezas e inseguridades para poder intervenir terapéuticamente ,es una oportunidad.Y no, porque debamos ayudar diciendo una genialidad, si no porque es nuestra naturaleza humana la que nos va a orientar poniendo la lupa primero sobre nosotros mismos, haciéndonos las mismas preguntas que luego querríamos hacerles a nuestros pacientes, contribuyendo asi a forjar un camino de empatia con ellos.

Ej:
-Don Pedro, ¿qué le gustaría que le pregunte acerca de toda la experiencia que usted ha atravesado?
-¿Qué le gustaría contarme acerca de lo que más lo conmovió?
-¿Acerca de lo que más lo asustó?
-¿Qué descubrió acerca de ud mismo que antes desconocía?
-¿Cuáles diría fueron sus mayores recursos?, ¿Cuáles sus mayores dificultades?
-¿Qué me podría decir acerca de lo bueno de lo malo que le dejó pasar por esta situación catastrófica ?, ¿Y a su familia?
-Si ud tuviera que aconsejar a alguien en su misma situación, ¿que le diría?
Y, como estas preguntas...... cada uno de uds. puede generar muchas más.

Para poder escribir estas líneas tuve que profundizar en mi, y no descalificar lo que pudiere hacer por ustedes, aunque estuviese lejos del frente de batalla. Espero que para ustedes terapeutas, sea igual, pues siempre que tengamos las ganas de colaborar vamos a encontrar una diferencia que genera una diferencia si queremos poner el foco en la solución y no en el problema, en como transformar las dificultades en recursos, en lo Bueno de lo Malo.

cariñosamente
Arielle Cotton
Psicóloga, Terapeuta de Familias y Parejas
Buenos Aires, Argentina

lunes, 29 de marzo de 2010

Niños y Desastres: Poder estar

Desde que ocurrió el terremoto hemos sido testigos del poder comunicacional de los medios, en tanto reforzadores o inhibidores de los temas asociados. Los niños, como tema de reflexión y preocupación, han estado presentes, ya sea en entrevistas a especialistas en televisión, en artículos de prensa, como también en difusiones de las sociedades profesionales a través de Internet.

Que “los niños” sean tema, nos reconforta, en la medida que refleja una visión que parece haberlos ido legitimando socialmente como sujetos con necesidades y derechos, protagonistas activos de sus experiencias de vida. Además se reconoce en ellos a una población vulnerable, por su mayor dependencia en todos los ámbitos y por encontrarse en un proceso de desarrollo.

A modo de síntesis hay consenso general respecto a sus necesidades inmediatas y mediatas cuando son víctimas de desastres o catástrofes:

Lo primero y esencial, es “asegurar la satisfacción de sus necesidades básicas, la protección y el acompañamiento, la normalización de su vida en el más corto plazo posible y la reunificación del grupo familiar” (OPS, 2002, 2006). Paralelamente, las principales orientaciones de apoyo se pueden resumir así:

  • Incorporarlos en el lenguaje: poder escucharlos, comprender y resignificar sus relatos sobre los acontecimientos vividos.

  • Validar sus sentimientos asociados a los hechos vividos, y favorecer distintos modos de expresión y elaboración de su experiencia.

  • Preservar y fomentar espacios de recreación y juego, entendidos como espacios “libres” para descansar y recuperar energía emocional.

  • Y lo fundamental, y que sostiene todo lo anterior: brindar “acompañamiento emocional”.

Sobre este último punto quisiera compartir algunas reflexiones, para reforzar un punto de vista que no está a mi juicio suficientemente presente en las revisiones sobre el tema.

Cuando se habla de “acompañamiento emocional” se alude a conductas como acoger, calmar, consolar, cuidar, proteger, ser pacientes. Todo ello se le sugiere a quienes están al cuidado de los niños, para favorecer su sentimiento de seguridad y protección que ha sido amenazado por la experiencia del desastre.

Lo que a mi juicio se menciona poco es que para que ello sea posible, los adultos a cargo deben estar en condiciones “emocionales” de hacerlo. Lo que vemos en la experiencia es que los alcances y magnitud de la reacción emocional que un niño pueda tener frente a esta experiencia está mediado por el contexto relacional que lo acompaña. Y un adulto no siempre está en condiciones de seguir, más allá de su amor, más allá de su deseo, todas estas sugerencias. Como terapeutas familiares esto no nos sorprende, pero me parece que es útil enfatizarlo e incorporarlo en los programas e iniciativas que se elaboren.

Reconocer esto complejiza la situación sin duda, pero nos vuelve menos ingenuos. Trabajar con niños siempre implica trabajar con los adultos que le rodean, poder escuchar sus propias necesidades emocionales, y validarlas para que desde ahí surjan con fuerza sus propios recursos. Por eso considero tan importante que como terapeutas podamos desarrollar la sensibilidad para captar estas necesidades e incluirlas en el proceso terapéutico o formas de ayuda en general.

Los mecanismos de regulación de la ansiedad se ponen a prueba frente a un evento de tan enorme magnitud. Es el adulto quien, a través de una refinada capacidad de autoregulación, puede ejercer la labor de identificar, reconocer y regular los estados emocionales del niño. La tarea de regulación no consiste en sumarse al afecto del niño si se trata de angustia, sino todo lo contrario, de “desentonar”, usando el concepto de Daniel Stern, hacia la calma y la distensión. Como terapeutas sistémicos, también sabemos que estos mecanismos son recíprocos, de modo que la pregunta: “quién regula a quién” es relevante. Un buen acompañante ojalá no aumente la ansiedad del niño, al menos, con su propia ansiedad.

Buscar a quienes están en mejores condiciones para acompañar, y/o aprender a auto aliviarse cuando es uno el que tiene que estar ahí, surgen entonces como aprendizajes necesarios. Pienso en lo simple y complejo que es poder “acompañar” a un niño que vive momentos tan duros. ¿Podremos “ estar con ellos” como nos necesitan?.

Carmen Paz Puentes
Terapeuta Familiar ICHTF

Referencias:
“Protección de la Salud Mental en situaciones de desastres y emergencias” OPS (2002)
“Guía práctica de Salud Mental en situaciones de desastres” OPS (2006)

domingo, 21 de marzo de 2010


El Epicentro del Terremoto bajo el mismo techo:
¿Qué ha pasado con las familias?

Ya casi vamos a cumplir un mes del desastre telúrico, marítimo y social. ¿Qué ha pasado con las personas, familias y comunidades? A mi parecer ha habido una desregulación en todos los niveles: desde el individuo (con su propia organización de la experiencia) hasta la organización social mayor (país Chile y sus complejidades) , pasando por las unidades sociales más pequeñas (familia).

Han ocurrido tantas cosas en este último mes post terremoto: diálogos de solidaridad, la desesperación casi compulsiva por ayudar , el aumento de polarización social, la emergencia rabiosa de descontento, la conducta critica aumentada, la necesidad de encontrar culpables, la aparición de zonas de anarquía social , las respuestas sociales disociadas (robar electrodomésticos para sobrevivir), la emergencia brutal de conflictos antes cubiertos por un delicado equilibrio, los medios de comunicación que venden sufrimiento retraumatizando una y otra vez con las imágenes, la fuerte necesidad de ver la televisión y noticias, la hiperalerta social e individual, la desesperación de las madres por sus hijos... la vulnerabilidad global sin distingos de clase o grupo, el aumento de las respuestas impulsivas, la necesidad de escribir en facebook o twitter, en fin, tanto tanto.


Me ha sorprendido la cantidad tan variada de respuestas (individuales y colectivas) a los traumáticos acontecimientos post terremoto 2010. Muchos de nosotros tenemos la fortuna de haber quedado liberados, por ahora, de dar la lucha por la sobrevivencia. No se nos ha caído el hogar en que vivimos, ni hemos tenido el sufrimiento o la perdida de seres queridos cercanos, consecuencia del sismo y su devenir.


Sin embargo, terapeutas que somos, vivimos el trauma con nuestro propio epicentro, compartimos la experiencia terrible del terremoto, en mas o en menos. La mayoría de nosotros estuvo en un lugar de Chile en que el piso se movió de esta manera extrema o vivió sus consecuencias sociales posteriores, o simplemente vio la televisión con sus impactantes imágenes de la tragedia de otros chilenos parecidos a nosotros… y que estaban donde alguna vez estuvimos.


Ahora ya no somos los terapeutas que estamos ayudando a otro que nos relatan una experiencia que nos resuena. En este caso estamos compartiendo una experiencia colectiva, que nos resuena en escala Richter.


Es casi un tema obligado de retomar en cualquier sesión terapéutica: hacer el joint a través de lo vivido en el terremoto y –de gran importancia- como se ha ido recuperando y elaborando el daño… o que es lo que no se ha podido ir recuperando-elaborando.


Volviendo al foco de las familias, ¿Cuales son preguntas útiles, para los diálogos terapéuticos con las familias? Pensé en este grupo de preguntas simples, que consideré pertinentes de tener en cuenta y que incluso son útiles para responder a nosotros mismos:
1. ¿Cómo cambiaron (el terremoto y sus consecuencias), los problemas familiares que estaban en desarrollo en ese momento?
2. ¿Qué novedad se introdujo respecto de la visión que tenían de otros miembros de la familia? ¿Hicieron lo que se esperaba que hicieran o hicieron otra cosa?
3. ¿Qué les está enseñando esta experiencia de crisis?
4. ¿Cómo sería la familia en el futuro, si es que aprovecha esta experiencia, para ser una mejor familia?
5. ¿Qué fue lo que dijo (o hizo) algún miembro de la familia que le resulto útil o tranquilizador?
6. ¿Qué miembro de la familia fue el que le dio más confianza de estar haciendo lo correcto?
7. Y finalmente ¿Cómo se han recuperado anteriormente de otras experiencias difíciles? o ¿Qué les ha impedido recuperarse de ellas?


Estas preguntas abren diálogos de posibles recursos o cambios en las reglas: los fuertes quizás pudieron mostrar su vulnerabilidad y permitieron ser ayudados. Los mas periféricos tal vez tuvieron nuevos desempeños de apoyo a otros y tomaron mayor protagonismo, o los conflictos existentes se les pudo colocar en un lugar más periférico… o lo contrario, aquello que se mantenía a un lado, adquiere relevancia central.


Y finalmente estas preguntas pueden ser útiles para poder ayudar a las familias a que puedan sobrevivir a esta experiencia, resignificarla y salir fortalecidas de ella.


Dr. Rodrigo Rivera G.

Miembro y docente el IChTF

martes, 24 de noviembre de 2009

Terapia de Pareja: Trabajando con impasses e infidelidad. Michele Sheinkman. Noviembre 2009

En el marco del convenio que el Instituto Chileno de Terapia Familiar mantiene con el Instituto Ackerman de Nueva York, nos visitó Michele Sheinkman, quien compartió su vasta experiencia clínica en dos actividades en las que abordó el trabajo terapéutico con parejas. En el seminario el foco estuvo el “Ciclo de vulnerabilidad” y el modelo de múltiples niveles para entender los impasses en la pareja. En el Taller, tuvimos el privilegio de ver la palicación de los conceptos abordados en el seminario en una consultoría en terapia con parejas en que la temática de infidelidad era una temática relevante. En este taller pudimos integrar el modelo de los múltiples niveles y el ciclo de la vulnerabilidad en torno al tema de las dificultades en la intimidad y a una lectura de la infidelidad a la luz de estos conceptos. Una gran oportunidad para ver la consistencia en el trabajo de una terapeuta que ha hecho importantísimos aportes a la terapia de parejas .

Queremos compartir con ustedes las palabras de Claudia Cáceres al inicio del taller de supervisión.

Buenos días. Hoy he querido iniciar esta mañana compartiendo una de mis grandes pasiones: el Baile. El baile, no importa cuál sea, es el baile. El tango, en cambio, es por excelencia un baile en pareja. Un buen tango es la perfección del baile de a dos, del baile apasionado, del baile erótico. Es la perfección de la coordinación y la estética. Es lo máxima expresión de a dos.

Michelle ayer nos habló de las danzas de las parejas y de la importancia de identificar la danza particular que danza cada pareja que vemos en terapia. Era una metáfora..No se preocupen, entendí que era una metáfora. Pero, una metáfora certera. No da lo mismo que el baile sea una salsa, una zamba (que imagino saben bailar Michelle y Denise), una cueca ….o un reggaetón. En casi todos los bailes se necesita un otro, pero en ninguno como se necesita en el tango. Un buen tango no se baila con cualquiera. ¿se imaginan por ejemplo el tango que vimos al inicio con alguien que no te guste nada?.

Bueno, algo así es la vida en pareja. Es mejor si ese “otro” u “otra” te gusta, si ese otro u otra te conecta con los sentidos y con la sensibilidad de las emociones ….y con el lenguaje del cuerpo. Es mejor si ambos se entienden y se acoplan en coordinaciones de acción recíprocas, en pautas de interacción que fluyen y que van construyendo circuitos virtuosos que permiten que siempre haya ganas de volver a bailar …una y otra vez.¿Qué pasaría si al bailar tango cada uno se dejara guiar sólo por lo que uno quiere?...¿Si no tuviese en consideración la longitud de las piernas de la o el compañero al momento de contorsionarse? O si no se tomara en cuenta el peso al momento de ejecutar una pirueta en el aire?. Peor aún, qué pasaría si ante una diferencia el partner simplemente se retira..y “abandona el campo”?...o si ambos entraran en una lucha porque se haga lo que cada uno quiere…forcejeando una para la derecha y otro para la izquierda?. Seguro que estaríamos en un impasse.

No se puede vivir en pareja, o mejor dicho, al igual que en el tango, no se puede bailar, si no hay entendimiento, si no se cede para acordar la coreografía que les acomode mejor a ambos, si no se está dispuesto a ceder para llegar a un consenso respecto de la pieza que bailarán, los pasos que incluirán…o, los riesgos que correrán.Porque vivir en pareja implica asumir riesgos. Y renuncias.

Para que el tango sea de excelencia no se puede cambiar de pareja a cada rato. Se puede bailar bien con muchos bailarines, pero para que se superen etapas, se avance y se obtenga logros (que por supuesto, se sustentan siempre en un logro anterior)…no se puede cambiar cada vez que algo no resulta. Incluso cuando hay impasses dolorosos como una caída en medio del escenario. Los impasses en el baile son una oportunidad para corregir y mejorar. Pero, hay que sanar las heridas de la caída y restituir la seguridad y la confianza en el otro, pues detrás de una caída hay una o una serie de pequeñas equivocaciones que pueden hacen dudar de la capacidad de bailar bien juntos e incluso, de la continuidad de la sociedad que con esfuerzo han venido construyendo a lo largo de la historia juntos.

También es importante reconocer cuándo, pese a todos los esfuerzos…no son el uno para el otro. Cuando sencillamente, no hay fiato entre los bailarines. Hay veces entonces, que se hace necesario cambiar de pareja, y buscar hasta encontrar aquella con la que piensas que puedes armar una buena pareja. Búsqueda que seguramente tendrá otras exigencias, pues en el camino se ha aprendido y adquirido destrezas, desarrollado gustos y necesidades que no estuvieron presentes en la etapa anterior, cuando elegiste a la anterior pareja.


La pregunta de hoy es si se puede bailar bien de a tres. Anoche conversábamos con mis amigas de la USEP y pensábamos que, de poderse, se puede, pero que no es lo mismo. Al menos, en el tango no. (y una de ellas vivió varios años en Buenos Aires, por lo que, de tango sabe).
La belleza del tango, tiene tanto que ver con la complicidad de la pareja que lo baila, y tanto que ver con la intimidad que le da la sensualidad y pasión, sin las cuales….., no sería tango. El tango arrabalero, el tango de salón…cualquier tango es un bonito tango si tiene esa complicidad e intimidad que le da la fuerza y lo hace diferente a cualquier otro tango. La intimidad que se delata en la seducción, en dos que entrelazan casi mágicamente sus cuerpos con armonía y que se contorsionan al ritmo de una música que los envuelve.Uno más en el baile, otro, un tercero……… haría otra danza. A veces, simplemente saber que el otro bailó con otra, hace que la transparencia del baile bailado por tantos años pierda la naturalidad, la obviedad que tenía hasta ese momento. ¿Ese paso nuevo, esa cadencia desconocida……no la aprendió conmigo…..con quién lo hizo?. ¿Y si está bailando conmigo pensando en otro?

Michelle hoy nos hablará de lo que ocurre con las danzas de las parejas de a tres..o más. Dejémosle a ella profundizar en estos misterios.Yo, prefiero terminar esta introducción mencionando algo que es complejo, pero menos misterioso. El rol del terapeuta en la terapia de parejas.

Si seguimos con la metáfora del baile, el terapeuta sería algo así como el coreógrafo. La distancia de estar fuera del baile, de no ser miembro de la pareja que baila, le permite mostrar aquello que no está suficientemente bien…..aquellos movimientos que no son fluidos, los movimientos riesgosos que están haciendo …aquello que hacen y que puede ser peligroso para ellos.El terapeuta, como el coreógrafo es el personaje importante, pero desconocido para quienes rodean a los bailarines. Que los ayuda a que la danza sea buena para ellos. Un invisible acompañante que les transmite que es posible hacer las cosas mejor, que las dificultades son posibles de solucionar, que la ejecución se puede mejorar, que la complicidad se puede desarrollar, que los impases, con trabajo, con deseo …y a veces, con ayuda, se pueden sortear y que incluso se puede aprender de ellos.

Esta mañana si todo sale como tenemos programado, podremos ver las coreografías que pueden hacer Michelle junto a una pareja que ha tenido dificultades en su danza. Seremos algo así como espectadores tras el espejo y ella la coreógrafa con sus bailarines haciendo juntos el esfuerzo de hacer de una o varias caídas una oportunidad de plantearse de manera diferente frente a la relación.

Los invito a seguir con ella y a disfrutar del baile.
Muchas Gracias.

Ceremonia Titulación Terapeutas Familiares y de Parejas 2009

34 Nuevos Terapeutas de Familias y Parejas recibieron su título en el mes de Noviembre de 2009 en una significativa ceremonia. Los nuevos Terapeutas Familiares IChTF son:

Ps.Sandra Salazar V., Ps. Andrea Ullrich R., Ps. Tatiana
Valenzuela V., Ps. Romina Manili L., Ps. Susanne Bauer,
Ps. Verónica Caríz R., Ps. Pilar Valenzuela S., Ps. Francisca
Arias F., Ps. Erika Castro P., Ps. Francisca Ortega A., Ps.
Claudia Álvarez G., Ps. M. Corina Robledano V., Ps. M. Eugenia Corbalán H., Ps. M. Ximena Siraqyan O., Ps. Karina Cohen Z., Ps. Cyntia Saavedra M., Ps. Karla Papic Sch., Ps. Ignacio Ilabaca T., Ps.Paula Vergara C., Ps. Daniela Stark A., Ps. Daniela Solari B., Ps. M. Carolina Daccarett D., Ps. Paula Rojas J., Ps. Paulina Mesa R., Ps. Marcela Mateluna P., Ps.Constanza Severin L., Ps. Andrea Morgheinstern T., Ps.Andrea Bosco P.,Ps.Carla Madariaga G., Ps. Paula Richard L., Ps. Gloria Bustos V., Ps. Gisela Fischman., Ps. Paula Cortés -Monroy S., Dra.Tamara Rivera R.

Compartimos con Ustedes el discurso con que la Presidenta del IChTF recibió a los terapeutas titulados y sus familias.

"Una bienvenida a todos, a nuestros alumnos a sus padres, madres, parejas, maridos, esposas e hijos. Hoy nos reunimos para entregarles el título de Terapeuta Familiar. Este año se están titulando 36 personas, un record que nos habla de un grupo humano serio y responsable, pero también de un grupo motivado y que ama lo que hace.
Los terapeutas, psicólogos o psiquiatras, somos de ese grupo afortunado de la población que ha podido elegir cómo y en qué quiere trabajar. Eso es un gran privilegio, en un mundo en que un porcentaje muy bajo de personas tiene la oportunidad de elegir qué hacer, por lo mismo la cuota de responsabilidad que adquirimos con ello, no es menor. El que elige ser terapeuta, está eligiendo poder ayudar a otros y para eso se debe preparar.

Hemos estado trabajando junto a ustedes, por 2 años en Santiago y por 3 años en regiones, en este desafío. Nos hemos ido conociendo. Ustedes han podido aprender de nuestros docentes y supervisores, de los diferentes estilos y miradas, de nuestra forma de hacer las cosas, de lo que nos moviliza. Nosotros, hemos aprendido de cada uno de ustedes, que se han dispuesto al aprendizaje de una forma especial, nos han mostrado su mundo íntimo y el de sus familias, arriesgándose a mirar dentro de sí mismos y de sus relaciones, nos han motivado con sus comentarios y preguntas, consciente
s de que la expertiz va más allá de aprender teorías y técnica. Y, les agradecemos por esto. Si no tuvieramos alumnos dispuestos a exponerse, ya no existiríamos.

En este Instituto les hemos querido entregar una nueva forma de ver y entender los problemas, los síntomas, el sufrimiento de las personas. Una forma que no pretend
e excluir otras, sino que más bien esperamos se agregue a la que ya traían, de manera que hoy los haga sentir que salen con más herramientas para realizar mejor sus desafíos como terapeutas.

Esperamos que finalizando la formación se esten llevando con ustedes un mapa del mundo, para recordarles que somos parte de un contexto físico, social y humano y que la conducta de cualquiera no puede ser entendida sin conocer, en al menos algo, ese contexto, sensibilizarnos al mundo que rodea a cada persona. El comportamiento de cada uno de nosotros es parte de una coreografía donde aportamos desde nuestra propia individualidad, pero al mismo tiempo, bailamos al ritmo de una música que nos envuelve a todos.
Que se lleven su genograma, con su historia familiar particular, con sus legados generacionales, mitos y leyendas, tradiciones y creencias. Que se vayan más concientes de la influencia que éstos tienen en su trabajo como terapeutas.

Que se lleven una balanza donde se pueda ir colocando el derecho a reclamo de cada persona que nos toca ver, que les permita tener una mirada comprensiva en que la ética y los valores universales del respeto por el otro siempre prevalescan.
Que se lleven la imagen de un salón de baile, para que puedan mirar las coreografías que agradan a la vista por su fluidez y belleza, por lo armónicas que pueden ser. Pero también, para poder distinguir aquéllas que resultan dolorosas y destructivas, aquéllas que pueden ser anticipadas y relatadas, como un guión ya escrito, por los propios participantes, y de las cuales querrían salir.

Ustedes saldrán de acá hoy y transmitirán su experiencia a otros. Nosotros continuaremos con nuestra labor que nos enorgullece y exige. Queremos contarles algunos de nuestros desafíos, especialmente uno. En estos ya 26 años hemos centrado el esfuerzo en enseñar a hacer terapia familiar, en el último tiempo hemos ido ganando experiencia en el trabajo con otras instituciones al incorporar con mayor intensidad la atención de familias multi estresadas o vulnerables.

Sumado a esto hemos trabajado en desarrollar un Magíster con la Universidad Alberto Hurtado en “Estudios sistémicos avanzados de la familia y pareja”, con el interes de ir posicionándonos y poder prepararnos para tener voz y ser oidos por aquellos que tienen ingerencia en las políticas públicas sobre familia. Sabemos es un objetivo ambicioso y puede que nuestra acción sea sólo el equivalente a un grano de arena en una larga playa, sin embargo es un camino que ya hemos comenzado y queremos seguir recorriendo.

Al formar a otras personas como ustedes a lo largo del país y al capacitar a otros actores sociales: educadores, asistentes sociales, abogados, terapeutas comunitarios, médicos; estamos transmitiendo lo que esperamos sea una mirada esperanzadora y centrada en los recursos, en que la idea de familia siempre este presente como un recurso.

Quiero por último agradecer a todos los docentes y supervisores que estan aquí presentes y tambien a los que no pudieron venir. También agradecer a todo el equipo docente administrativo y muy especialmente al personal, quien contribuye muchísimo a nuestra permanencia y continuidad

Teresa Boetsch V.
Presidenta
Instituto Chileno deTerapia Familiar

domingo, 22 de noviembre de 2009

Congreso ASIBA 2009

Los días 1, 2 y 3 de Octubre de 2009 se realizó en la ciudad de Buenos Aires el Congreso de ASIBA en el que los profesionales del Instituto Chileno de Terapia Familiar tuvieron una excelente participación. Además de presentar sus trabajos, conocer lo que está ocurriendo en lo sistémico en Argentina , fue una experiencia de intensa camaradería que sin duda fortalece a los equipos del IChTF que estuvieron presentes.

Las presentaciones del IChTF fueron:

Ps. Marcelo Condeza V.
Ps. Alejandra Escala Z.
"El Self personal y profesional del terapeuta posterior al trabajo con su familia de origen a través de un encuetro multifamiliar"

Ps. Maria Elisa Molina
Ps. María Teresa del Río
"Revisitando el concepto de mente de Bateson"

Dr. Luis Tapia
Ps. María Elisa Molina
Ps. Ximena Pereira
"Resolución de entrampes de parejas en conflicto: Aproximaciones desde las parejas y los terapeutas"

Mesa Plenaria - Aportaciones sistémicas a la Psicología de la Salud
Ps. M. Cecilia Jara junto a otros invitados internacionales.

Ps. María Elisa Molina
Ps. María Teresa del Río
"Análisis de caso y supervisión de proceso terapéutico desde una perspectiva microgenética"

Ps. Claudia Cáceres P.
Ps. Claudia Manhey S.
"La terapia de Divorcio como Terapia de Duelo"

Ps. Carolina Gana
Ps. Pamela Soto
"Terapia Familiar y Procesos de Desvinculación Parental en Contextos de Divorcios Destructivos"

Mesa Redonda: Aportaciones para el trabajo con pacientes crónicos.
"Un Modelo de Intervención Familiar en Enfermedad Crónica".
Ps. María Cecilia Jara
"Evaluación del Impacto del Grupo de Apoyo Emocional en mujeres con cáncer de mama".
Ps. Claudia Ferreira
"Abordaje Psicológico en cuidados Paliativos"
Ps. Daniela Rojas
"Talleres Multifamiliares. Una Experiencia Psicoterapéutica en la Enfermedad Crónica".
Dr. Rodrigo Erazo Reyes

Dr. Luis Tapia
Ps. María Elisa Molina
"Dibujos relacionales y regulación de emociones en Terapia de Pareja"

Felicitaciones y muchas gracias a todos por dejar tan en alto el nombre de nuestro Instituto.